Ir al contenido principal

"De paso"

A veces suelo ser un estampa, un prototipo de actitud y comportamiento que el exterior te pide que seas. Suelo hacerlo tanto tiempo que a veces me miento tan bien que yo misma suelo dudar de quién soy en realidad y de lo que creo realmente. Y de como quiero que los demás me vean.

Todo el mundo se saluda en reuniones, con una sonrisa y esperando sacar tema del otro para mostrarse interesados cuando por dentro siquiera ellos mismos se conocen.

Pero quien en verdad toca fondo y conoce verdaderamente su oscuridad son personas contadas. 

Gente rota, que quizás se ponga una máscara para verse fuerte cuando por dentro hay un remolino de palabras no dichas y acciones no hechas. Esa gente es la que más me llama al corazón, esa que se le ve su mirada triste y pérdida pero una sonrisa inquebrantable llena de esperanza.

Abrazos de invierno que te funden con el calor todos los pedazos por al menos segundos.

Se puede estar rodeado del mundo entero y sentirse solo, conversaciones indistintas alardean de lujos y cosas banales. Nada de eso nos llevaremos no hemos entendido que aquí solo estamos de paso.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Diciembre

Soy todas mis edades. Las náuseas de mi adolescencia, y esa imparable hambre de crecer, la adultez que niego mientras pago cuentas, cuando tengo que hacerme responsable de mis emociones, mis actos, mis errores y fallas, la vejez prematura que me arrincona poco a poco hacia la soledad. Pero, más que nada, soy esta infancia absoluta que atraviesa toda mi vida: mi ingenuidad, mi valentía, mi risa y mis lágrimas. Todo nace y muere en mi niña infinita.

Quise

Quise c onfiar, quise luchar, quise soñar.  Yo te hice sentir a salvo, luego me empezaste a idealizar, juntarnos a hablar de cine siempre querías saber más. Quise conocerte, escucharte, mirarte y saber en que pensabas cuando te encontrabas solo en tu cama mirando fijo al techo. Quise tocarte, conocer cada borde, la temperatura de tus abrazos, la métrica de como se encajan los cuerpos al darlo, como se complementan. Entender lo que hay detrás Te saque fotos, te regale un perro, lo sacaba a pasear, li mpié los vidrios rotos y saque el olor a encierro, pinte metas y te escuchaba detenidamente en todas esas ideas locas que tenías, p ase las noches escuchando a Sabina, tardes discutiendo por política, dibuje nuestras iniciales en tu coche en los vidrios empañados en los días de frio. Tuve miedo cuando te fuiste a otra ciudad o cuando empezaste a laborar para el gobierno, averigué precios, vi tutoriales para hacer cartas creativas, observe la lluvia desde tu cama, f ui a esos lugares q...

De la mano de un turista ...

Todo parece tan irreal que me siento como una tonta explicándome a mi misma lo que antes no creía.  Paso en el momento menos pensado ya era parte de mi, bastaron unas palabras, hablar un poco, reírnos mucho, compartir miles de carcajadas, divagar compartiendo un futuro de sueños y metas, compartir odios, fobias y miedos. Seguí su juego de romance por unas horas, sin darme cuenta que eso que había empezado como una plática casual, se convirtió en mi rutina diaria mi  sendero de estrellas. Esperaba ansiosa la hora de sus llamadas, enseñaba camino a casa lo que le contaría por teléfono, anhelaba  con muchas ganas que me sucediera algo emocionante en el transcurso de mi día, y si eso pasaba, deseaba que esa llamada llegara pronto, para contarte con lujo de detalles cada minuto de lo que había pasado mientras no hablábamos, pasaron los días y lo único que recordaba era su risa, o su voz nerviosa con ese acento de algún lugar no muy lejos de aquí. Lo acepto, todo empe...