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Colandome...

Estaré en todas tus películas favoritas, en tus días de descanso donde te la pasas recostado buscando las estrellas, en las noches donde no puedes dormir mirando hacía el futuro, en el olor de la mañana camino a tu destino, en la luces de la ciudad de los viernes por la noche, en el ruido del tráfico agitado en las horas pico, en las nubes cargadas de agua amenazando con tirar grandes tormentas,  cuándo alguien te robe un beso o te dedique sus sonrisas, en las veces que rechazas empezar de cero por miedo a intentarlo, en las noches cuando te tomas una cerveza queriendo ahogar tus ganas de enamorarte, en las mañanas de los días pesados donde quisieras dormir más y despertar en los brazos de mamá aún teniendo 3 años, en las noches de hablar de filosofía y de los planetas, en los abrazos calientitos, cuando le cuentes sobre tus días malos a alguien especial, en los apretones de manos al cerrar un trato, en el aire de otoñoque juega con tus cabellos negros, en el olor de cigarro en tus dedos con tus enormes promesas de dejar la nicotina, en tus ganas de bailar donde sientes que te vez torpe, en las risas de los niños del parque cerca de tu casa, en las cosas que nunca nos dijimos, en los besos que nos faltaron y las carcajadas que cortamos, cuando odies y envidies, en los libros, en tus ojos y miradas.

Estaré ahí inconscientemente colandome en tus sueños para introducirme en tus recuerdos, esperando volverlos vivos

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Diciembre

Soy todas mis edades. Las náuseas de mi adolescencia, y esa imparable hambre de crecer, la adultez que niego mientras pago cuentas, cuando tengo que hacerme responsable de mis emociones, mis actos, mis errores y fallas, la vejez prematura que me arrincona poco a poco hacia la soledad. Pero, más que nada, soy esta infancia absoluta que atraviesa toda mi vida: mi ingenuidad, mi valentía, mi risa y mis lágrimas. Todo nace y muere en mi niña infinita.

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