Cada ves que me encuentro mas cerca de mi cumpleaños me invaden mil dudas y cada año hago recuento de todo lo que eh crecido, cosas que eh aprendido a lo largo de cada etapa. Cada tanto siento que muero. Cada tanto siento que vivo. Es una constante en mi vida. Es como que el camino se torna difícil, sin ninguna luz ni una pista definida que me guié el paso. Y todo se vuelve confuso. Y todo desde este lugar del hoy y el ahora en el que debo vivir, pero que algunas veces no logro, se ve indefinido. Y todo lo que viene, todo lo que puedo llegar a ser y todo lo que quiero, empieza a mostrarse impreciso e indeterminado. Y muero, me siento sin chispa ni fuerza. Sin saber a donde ir. Y de repente me hundo en un viaje a la melancolía, al cuestionamiento enfurecido, a la pregunta de saber si esta siendo bien encaminado el trillado futuro. Y aunque no es bonito, por fin, tantas caidas después, entendí que estas pequeñas muertes, se tratan de mi miedo controlando mi vida y bloquea mis...
La vida no es lógica, es una paradoja explosiva formada por sueños, risa, gritos, lágrimas, odio y amor en pequeñas y letales dosis.