Un jueves frió por la mañana, son las 8 ya voy tarde a la oficina, entre nubes rosas y trafico agitado me apresuro para que no me de la media, mientras el sonido de la radio me distrae y una señora mentándomela porque no doy vuelta en rojo, vienen a mi mente esa noche de sábado y el maldito locutor se burla de mi poniendo de fondo volvería de juan solo. Entre tantos recuerdos llego a mi destino, pendientes para aventar y de nuevo pongo esa canción que me recuerda el, entre tanta magia y amores platónicos llega la hora de irse a la escuela, corro para llegar a la clase de estadística, salones fríos, murmullos de mis amigos y un profesor que lucha para que no me invadan los recuerdos, entre tantas sonrisas corteses de personas en la escuela ninguna encaja con la de él, caminando por los pasillos buscando mi próxima clase tal parece que al viento le gusta mi cabello y juega con el. Después de algunos pasos con ritmo, un libro casi por terminar, clases llenas de núme...
La vida no es lógica, es una paradoja explosiva formada por sueños, risa, gritos, lágrimas, odio y amor en pequeñas y letales dosis.