Me adentré en terrenos prohibidos sabiendo el riesgo que corría en ellos, sabiendo que si caminaba por ese camino me perdería en seco, jugué con fuego sin preocuparme por quemaduras, nade en mar abierto sin saber nadar, tenté a mi buena suerte al violar los parámetros previamente establecidos, incluso hice caso omiso a las advertencias de los demás antes de escalar ese acantilado, entre la vida y la muerte, me burle del destino, dí una vuelta por el infierno: volví invicta, manipulé el destino de desconocidos a mi antojo en conveniencia propia. He roto cada una de las leyes existentes, me he burlado de todo,he caminado descalza en múltiples nubes frías buscando un arcoiris gris, he satisfacido cada uno de mis caprichos hasta saciarme completamente de ellos, he buscado tiempo, sin saber que solo necesito un lugar para renacer. Y encontré la luz, como luciérnaga escandalosa, contoneándose con una melodía con...
La vida no es lógica, es una paradoja explosiva formada por sueños, risa, gritos, lágrimas, odio y amor en pequeñas y letales dosis.